martes, 24 de marzo de 2020

Juan Padrón, un soñador que nos hizo soñar.


Juan Padrón

por Abel Álvarez

Poster Vampiros en La Habana
Cuando, quizás, aún no existía en el mundo la tendencia de series o películas sobre vampiros, un cubano se adelantaba y comenzaba a pensar en una de las historias animadas más populares del país, “Vampiros en La Habana” (1987). 

Así, como él sabía hacerlo, un día llenó La Habana de sujetos que despertaban en la noche en busca de sangre. Pero detrás de una historia que podía ser trágica o sangrienta, estaba la comicidad del cubano, ese humor que le imprimía a personajes bien definidos: románticos, atrevidos, musicales, y hasta políticos, sus películas eran un coctel de la vida nacional. Como olvidar esa escena del solo de trompeta (interpretado para la película por el gran músico cubano Arturo Sandoval) de Pepito desde la azotea en plena madrugada, corriendo un peligro inimaginable, para ofrecer una serenata que se interrumpía con aquel grito de: “¡Oye, el de la cornetica! ¿Tú no trabajas mañana?”.

Y es que Juan Padrón nació para crear clásicos del animado en la isla, como su icónico “Elpidio Váldes" (1970). Fueron muchas, o más bien, serán muchas las generaciones que crecimos y seguirán creciendo disfrutando del guerrero cubano, un mambí. 

Elpidio Valdés y Palmiche
¡Cuántos nos vestimos como este personaje de ropa blanca, sombrero con la bandera cubana en la frente, una pañoleta en el cuello y un machete! y, por supuesto la compañía inseparable de Palmiche, un caballo que solo le faltaba hablar, pues era tan cubano como la fruta de la Palma Real, símbolo nacional, y que daba origen a su nombre. Me imagino que Padrón debe haberse sentido el hombre más feliz de este mundo, su personaje se reproducía cada año en muchos niños. Qué decir de Eutelia, María Silvia, el General Resóplez, o Media Cara. Muchos recuerdos.


Hace unas horas su hijo, el también cineasta Ian Padrón daba la noticia de su partida con este mensaje: “Nuestro amado padre Juan Padrón acaba de pasar a la posteridad a las 5.20 am de hoy día 24 de marzo de 2020. "El último mambí" batalló durante 20 días y se va lleno de amor y tranquilidad. Agradecemos a todos los médicos, amigos y admiradores que durante estos días han mostrado su cariño y admiración por este gran artista que es parte ya de la cubanía y la independencia de Cuba. Papi, sé que dirías "no te pongas tan serio".... y tienes razón.

Te recordaremos siempre como el ser humano más simpático, humilde y genial que conoceremos en nuestras vidas. Gracias por Elpidio Valdés, por los Vampiros en La Habana y por sobre todo ser un padre y esposo tan noble y amoroso. !Hasta la vista , compay!”.

Juan Padrón, descansa en paz, los cubanos estamos felices por hacernos soñar. 


Vampiros en La Habana

Vampiros en La Habana